Ventajas de la autoedición

Nadie se embarcaría en un oficio que no es el suyo de no existir ventajas en el proceso. Con la autoedición ocurre lo mismo: comporta una serie de beneficios respecto a la edición tradicional que, tenidos en cuenta, justifica la inversión en tiempo y dinero. Con el siguiente artículo trato de sacarle punto a las llamadas ventajas de la autoedición.

Publicas tu libro

Entre las ventajas de la autoedición, esta es de cajón, pero hay que recordarla por si acaso, para no perder el norte durante el proceso. Si te adentras en la autoedición, es porque quieres que tu obra vea la luz y alcance a aquellos que consideras o se consideran tu público objetivo.

Los motivos son diversos, aunque casi siempre responden al rechazo del mercado editorial. Cada mes se publican infinidad de libros y el tuyo no entra en los planes de editorial alguna. No entraré en las causas, pero existe de todo, desde los contenidos de la propia obra a la calidad de la misma. Aun así, son muchas las personas que no cejarán en el empeño de editarse, así que esta vía es tan válida como adecuada.

Tienes el control de la edición

Las personas con cierta sensibilidad artística aprecian esta parte. La edición de libros es un proceso artesano en el que les gustaría participar. Entienden las limitaciones de ir por libre, pero les es imposible renunciar al placer de diseñar la cubierta o la imagen que desean transmitir en redes sociales, por poner dos ejemplos de la infinidad de procesos que podrán dirigir.

Obtienes mayores beneficios

Este punto es relativo, porque si bien es cierto, en asunto de que no cuentes con un circuito de venta, de nada te servirá ganar 15 euros íntegros por cada ejemplar si luego vendes uno al mes.

En cualquier caso, es cierto, el beneficio es mucho mayor si te autopublicas, ya que puedes pasar del 10% que se puede ganar con una editorial (en el mejor de los casos) a porcentajes relevantes. Eso sí, recuerda que aunque te autoedites, algunos pasos del proceso requieren sí o sí de una inversión económica, así que tendrás que descontarlos del beneficio bruto.

Control de existencias

La autopublicación requiere de un análisis previo de ventas, pero en general permite trabajar con tiradas más pequeñas, incluso minúsculas. Es verdad que, a mayor la tirada, más económico resultará el ejemplar, pero recordemos que los libros ocupan espacio: tampoco interesa que nuestro estoc ocupe una habitación.

ventajas de la autoedición
Entre las ventajas de la autoedición se encuentra el control de las existencias. ¿Sabrás gestionarte?

Otro beneficio de las autoediciones es que la impresión digital es rápida. En caso de quedarte sin ejemplares, puedes tener nuevos en menos de una semana.

De todos modos, sufrir por el estoc siendo autor/editor es poco habitual. Lo normal es acumular libros que no se venden.

Algunos mitos sobre la autoedición

Sin entrar en las desventajas de la autoedición (que las tiene), sí que atenderé a ciertas ventajas que tienen mucho de mito, de reclamo comercial que algunas editoriales de autoedición ofrecen.

Nadie rechazará tu manuscrito

Es falso. Quizá no sea un lector editorial o un editor, pero sí el público. Si tu obra es de escaso atractivo o el márquetin a su alrededor es insuficiente, el rechazo llegará, te lo aseguro. 

white and brown book on brown woven surface
Está claro que con la autoedición nadie rechazará tu manuscrito. En cambio, aparecen preguntas antipáticas que sólo una persona editora puede resolver: ¿Mi novela es viable? ¿Tendrá público? (Y la más terrible) ¿No será un churro?

Velocidad de publicación

También se dice que la autopublicación es más rápida que la edición tradicional. Pienso que es una falacia, ya que, a no ser que estés ocioso, has de asumir el trabajo de numerosas personas.

Las editoriales trabajan con calendarios de publicación y acostumbran a seguirlos a rajatabla. Mientras la obra se corrige, otro departamento se encarga de la cubierta. Nunca el trabajo de una sola persona será más rápido que el de todo un equipo.

Control y transparencia de la distribución

Volvemos a lo mismo: un individuo asume las tareas de todo un grupo. La distribución de los libros no la realizan las editoriales, sino las distribuidoras. Está claro que tendrás el control de las librerías donde se vende tu obra, pero no nos engañemos, las librerías son algo reticentes a incluir en su catálogo el trabajo de autores autoeditados. Los motivos los explicaré en otro artículo, pero algunos son de peso.

En cualquier caso, si, a base de esfuerzo, logras “colar” tu libro en diez librerías del país, comenzarán los malabarismos; tendrás que hacer seguimiento periódico de esas existencias y de las propias librerías, que de súbito pueden renunciar a tus obras y te obliguen a invertir más presupuesto en mensajería.

Conclusiones

Como persona que se ha editado cuatro novelas, puedo resumir las ventajas de la autoedición en una palabra: control. Es lo más certero en este proceso, la sensación de que, hagas lo que hagas, eres el máximo responsable. Mi consejo es que partas desde la modestia, con la posibilidad del éxito en mente pero con la certeza de que estás dentro de un mercado secundario donde la competencia es feroz. Si, en cambio, eres consciente de los límites de este negocio y tus objetivos apuntan más al disfrute editorial más que al monetario, entonces, la autoedición puede convertirse en un proceso maravilloso a la altura del que experimentarás con cualquier otra arte.

¿Necesitas ayuda?

Si tienes en mente autoeditar tu próximo manuscrito, es posible que te surjan dudas al respecto. Escríbeme para resolverlas o consulta mis tarifas para aquellas tareas que escapan a tu control.