Consejos para la distribución de libros autoeditados en librerías

En otro artículo hablaba de la dificultad de incluir un libro autoeditado en librerías. Hablaba de las librerías de siempre, las que abren la persiana todos los días y exponen su catálogo en estantes y expositores. Al especificarlo, dejo fuera las librerías online, que si bien suelen vincularse a un negocio físico, también las hay que operan independientemente, incluso sin existencias, sólo a través de la demanda puntual.

distribución de libros autoeditados en librerías
La distribución de libros autoeditados en librerías es un asunto delicado porque tanto tu obra como tú como editor o editora no gozáis del mismo prestigio que el resto de actores del sector.

¿Por qué muchas librerías se niegan a incluir libros autoeditados en su catálogo?

Porque es un riesgo. Riesgo debido a que el libro autoeditado carece del respaldo de una editorial y, por lo tanto, se mueve por unos márgenes del mercado poco comerciales. Si vender un libro es difícil, peor lo tienen los ciudadanos de a pie, sin acceso al músculo comercial de las editoriales.

El libro autoeditado tiene poca visibilidad

El primer pensamiento que un librero tendrá de una propuesta autopublicada es que nadie sabe que ese libro existe y, por lo tanto, nadie vendrá a comprarlo. Lo mismo ocurrirá si lo ubica en el escaparate: la obra sólo se venderá por factores estéticos, no porque el autor o la autora sean conocidos o su obra haya sido reseñada en los medios. Quizá, con libros de temática específica haya más suerte, pero lo habitual, y me refiero a las novelas de ficción, es que tales propuestas pasen inadvertidas.

Los libros ocupan espacio

Aunque tu libro sea manejable, ocupa espacio. Un espacio que puede ocupar otro libro con mayor carga mediática y, por lo tanto, con mayor rotación. La idea es alcanzar al mayor número de lectores posibles, maximizar las ventas, así que pocos libros sobreviven en las estanterías más de tres meses. Piensa en los productos frescos, si no se consumen, se echan a perder.

Dirás: pero mi libro es atemporal, alguien puede descubrirlo. Y te responderán: la industria editorial no va de eso, para este tipo de descubrimientos tenemos las bibliotecas.

Lo más probable es que un libro autoeditado acabe rápido en el almacén de la librería, un lugar del que sólo saldrá si una persona lo reclama exclusivamente. No es una idea muy sexy, pero puede ser tu estrategia de partida para redirigir a las personas que quieran comprar físicamente tus libros.

assorted book lot
Piensa en tu propia colección de libros para hacerte una idea del grado de trabajo que puede requerir la gestión de una librería.

El librero piensa que trata con un aficionado

Y no se equivoca. Aunque exista un porcentaje importante de autores autoeditados que se toman en serio el proceso y miman el producto final, lo más habitual es que la gente se autoedite por motivos emocionales.

Hay de todo: desde personas que han escrito la biografía de terceros que sólo son relevantes en su ámbito doméstico a viajeros empedernidos a los que un viaje les transformó hasta tal punto que regresaron a sus hogares con la necesidad de compartir la experiencia. Son motivos muy válidos en nuestro día a día, aunque menos en un entorno comercial, donde lo primordial es que salgan los números.

¿Cómo aproximarse a una librería durante la distribución de libros autoeditados?

Básicamente, con respeto; como alguien que no te debe nada y al que puedes agradecer mucho si accede a la distribución de libros autoeditados. Tampoco es una cuestión de rendirles pleitesía, ya que sus servicios se compensan con el porcentaje que reciben por cada venta. Es una transacción en la que todos ganáis.

Si tuviera que ser más concreto, diría que los siguientes pasos ayudan bastante:

Comunícate con coherencia

Escribe un correo electrónico que incluya tu solicitud, información del libro y cualquier otro dato que pueda resultar relevante. Eso sí, sin excederse. En este punto, te iría bien contar con una nota de prensa que resuma todo lo que quieres decir del libro.

A partir de ahí, agenda una visita a la librería para mostrarles el resultado de tu esfuerzo. Si ven que tu obra es profesional, ganarás puntos a la hora de que se quede en sus estantes.

Importante: nunca te presentes por sorpresa en la librería o esos mismos puntos se reducirán a cero.

Otro motivo de rechazo automático es la falta de ISBN. Sin este código, la librería no podrá incluirlo en su fondo, ni gestionar las posibles ventas ni hacer seguimiento de dónde para. Un libro sin ISBN es un intruso en cualquier librería.

Demuestra tu compromiso

Una vez tengas el ok, establece los términos de esa aprobación. ¿A qué me refiero? A establecer cuándo finaliza el depósito del libro, cuándo tendrás que renovarlo o, dependiendo de las políticas del librero, llevártelo a casa. El libro no puede quedarse ad eternum debido a esa falta de espacio que antes comentaba, así que, si te dicen que en tres meses debes pasarte por la librería, pásate.

Otra forma de expresar tu compromiso es derivar toda venta física del libro a la librería. Estableces cierta exclusividad con ellos, aunque entiendo que vendiendo online extraes más margen de cada compra.

Como alternativa, y si no dispones de un espacio para la venta online, puedes ofrecer la web de la librería para tal transacción. Muchas librerías están lo bastante informatizadas como para, a la que entra un libro nuevo en su catálogo, ofrecerlo a la par en su e-Commerce.

Acepta la negativa

En la mayoría de casos, recibirás un no por respuesta. Puede llegar a ser frustrante, pero tómatelo con calma, no como algo personal, ya que la vida da muchas vueltas y quizás, si la suerte (y las ventas) te sonríen, puedas ofrecerlo nuevamente.

Hasta entonces, escucharás cosas como: no trabajo con autores autoeditados, tu obra no está mal pero ahora mismo no podemos aceptarla o, directamente, no te responderán. Aunque la tendencia de las librerías sea abrirse al mercado online, aún quedan muchas que funcionan a la vieja usanza, en especial, aquellas que, además de librería, ofrecen material de oficina u otros servicios.

¿Necesitas ayuda?

Si tienes en mente autoeditar tu próximo manuscrito, es posible que te surjan dudas al respecto. Escríbeme para resolverlas o consulta mis tarifas para aquellas tareas que escapan a tu control.