Principales desventajas de la autoedición

Una vez analizadas las ventajas, toca prestarle atención a las desventajas de la autoedición. Las llamo desventajas porque complican el proceso o, en caso de aparecer, dejan un regusto amargo al autor o autora que se remangan y asumen la autopublicación.

Las desventajas de la autoedición aparecen en cualquier momento. Algunas incluso antes de que inicies el proceso porque, por muchas ganas que le pongas, editar es un oficio y requiere una experiencia que, lo más probable, no tienes. Así, autoeditar es un simulacro; implica falsear la realidad, ofrecerte como un profesional que no eres y manufacturar un producto con una metodología similar a la que se emplea en el sector.

Pérdida de prestigio como autor

La historia de los autores y las autoras autoeditados es la lucha del centro y las periferias. Ahora mismo, por mucho que digan los entusiastas de la autoedición, autoeditarse es una práctica del extrarradio editorial. Los extrarradios acostumbran a ser suburbiales, con mala fama, sin una tradición fuerte que les apoye; más o menos lo que le ocurre a un autor autoeditado.

desventajas de la autoedición
¿Puede un autor o una autora autoeditados realizar presentaciones multitudinarias o labrarse una reputación como los escritores consagrados?

Si despegas sin una editorial que te respalde, solo un azar te permitirá acceder a la órbita literaria que genera prestigio e ingresos. Quizá sea un clasismo o la defensa de un sector que pierde cuota con cada autor indie que alcanza repercusión con su obra. Personalmente, este demérito es profesional, ya que partes sin el bagaje propio de los editores, la experiencia que informa cuándo debería aparecer un libro, qué partes funcionan y cuáles son infumables, y, a mi parecer importante, cómo venderlo una vez sale al mercado.

La única forma de combatir a la falta de credibilidad es con un buen márquetin. Trata de explicar a los futuros compradores por qué motivo has decidido autoeditarte. Que suene honesto y, sobre todo, no trates de enmascarar la realidad o hacer creer a los lectores que estás al mismo nivel que las editoriales tradicionales. Aunque suene duro, ahora mismo la autoedición juega en otra liga. No en segunda división, o en tercera, sino en los partidos que un grupo de amiguetes juega los sábados por la mañana, regidos por el placer y el mantenerse en forma.

Sobreproducción

Otras desventajas de la autoedición vienen del desmadre asociado a esta práctica. Cualquiera puede maquetar un texto y publicarlo en una plataforma de autoedición. Esto genera una sobreproducción que juega en tu contra.

Digamos que perteneces al grupo de autores y autoras que se propone llevar a cabo un trabajo concienzudo con su obra. Cuidas hasta el menor detalle, y es posible que tu novela sea atractiva, pero nada más subirla a, por ejemplo, Amazon, descubres en la estadísticas que te encuentras en la posición 14.000 entre los más vendidos del género.

Como no existen filtros editoriales en la autopublicación, cualquier promoción siempre costará el doble, el triple o, directamente, será imposible.

Dificultades para alcanzar las librerías físicas

Este punto conecta con el anterior. El mercado de los ebooks está fuera de control por la facilidad para publicar que antes comentaba. Y podríamos llegar a pensar que la solución está en las librerías físicas si no fuera porque el filtro de éstas es tan exhaustivo que, en el mejor de los casos, sólo conseguirás que lo sostengan en las manos, se miren el ejemplar, y luego te digan que no con una explicación que te sonará a excusa.

No lo son, ya que, como comento en otro artículo, las logísticas de las librerías son delicadas y en ellas participan factores que se resumen con una pregunta: ¿Por qué debería ofrecer a mis clientes un producto que no han solicitado?

En cualquier caso, un autor autoeditado puede llegar a las librerías. Cómo lograrlo requiere dedicación y mucha honestidad, así que, aunque nos seguimos moviendo por el terreno de las desventajas de la autoedición, aparecerán alternativas.

Falta de experiencia

En el proceso de edición de un libro encontramos las siguientes tareas. No son todas las que están pero sí las más representativas:

  • escritura creativa,
  • corrección ortotipográfica,
  • corrección de estilo,
  • maquetación,
  • diseño de cubierta,
  • redacción de notas de prensa,
  • marketing en redes sociales

Pues todas estas tareas recaen sobre ti si decides autopublicar un libro. ¿Te ves capaz?

La ventaja en este caso es que, al residir en los márgenes de los mercados, tienes todo el tiempo del mundo para resolver cada uno de los pasos de la edición. No hay prisa, a no ser que quieras tenerlo en alguna fecha señalada, como el día del libro o en Navidades.

Pero lo normal, y de aquí es que esté entre las desventajas de la autoedición, es no tener experiencia, o experiencia parcial. Se te pueden dar bien algunas fases y otras ser un completo desconocedor. En ambos casos, necesitarás ayuda, y a no ser que tengas amigos maravillosos y polifacéticos, la autoedición se complicará.

Aquí, tienes dos soluciones: o tiras adelante con tus conocimientos, y corres el riesgo de que el producto final sea mediocre; o aumentas el presupuesto del proyecto.

No te diré qué es mejor, ya que la decisión varía con cada persona.