Realidades imitadas y comparadas en Mimesis de Erich Auerbach

mimesis erich auerbachReseñar un libro como ‘Mimesis: la representación de la realidad en la literatura occidental’ viene a ser un pequeño ultraje que me permito por simple y llano apasionamiento. Los volúmenes de estas características merecen una literatura paralela que los engrandezca y, a su vez, genere un valor añadido. De ahí mi sacrilegio, pues aviso que todas las palabras que vienen a continuación son una exaltación de virtudes que poco aportan a la literatura comparada, una de las disciplinas cultivadas por Erich Auerbach, autor de este clásico.

‘Mimesis’ es, en pocas palabras, un ejercicio de análisis literario en torno a la imitación de la realidad a través del hecho literario. El análisis de una literatura que, como europeos, nos atañe. Un repaso a distintas épocas, con brincos de varios siglos entre cada fragmento analizado, entre los que encontramos a la mismísima Biblia, a la Odisea y así, saltito a saltito, el viaje finaliza en una relativa modernidad. Capítulos en su justa medida, centrados en un fragmento de cada obra, pero tan desgranados que hasta el crítico más engreído bajaría la cabeza y reconocería el talento de Auerbach para contrastar, medir, analizar y concluir sin dañar sensibilidades ajenas. ‘Mimesis’ amplía perspectivas, una de las funciones de la literatura comparada y de la crítica literaria, disciplinas que, aun siendo consciente de sus diferencias, me parecen departamentos del mismo ministerio.

En cualquier caso, ‘Mimesis’ se vuelve tan canónico como los libros que analiza. Sus capítulos son herramientas de aproximación a la literatura, indistintamente del género sobre el que trabajen, así que, hayas leído o no los originales, el valor como metodología es incalculable.

‘Mimesis’ también presenta fuertes vinculaciones con la historia del siglo XX, o cómo el propio Auerbach, en el exilio durante el auge del nazismo y la posterior Segunda Guerra Mundial, se descubre desgranando la tradición literaria con medios bibliográficos limitados. Las carencias quedan compensadas por una brillante capacidad de análisis alejada del romanticismo y donde la voluntad historicista se hace fuerte a cada página.

Como anunciaba al comienzo del texto, mi reseña de ‘Mimesis’ es monstruosamente parcial, aunque cualquiera que caiga en ella navegando por Internet, pienso, creo, confío, que estará de acuerdo conmigo.