La sombra piramidal: jerarquías antagonistas en la épica literaria

Uno de los conceptos que me vuelven crazy, literariamente hablando, y que queda demostrado en el uso que hago de él en mis textos más ligeros, los que protagonizan personajes que rozan el estereotipo, es el de la sombra piramidal, una denominación que me saqué de la manga para definir ciertas estructuras jerárquicas que imperan en la épica y la heroica de todos los tiempos.

El concepto de la sombra piramidal requiere de dos arquetipos clásicos para funcionar: el antagonista y sus esbirros ((Reciben otros tantos nombres según el autor al que se consulte, pero creo que de esta forma queda claro su rol en la historia)) , acostumbrados a desarrollar una relación de poder que, habitualmente, tiene como objetivo entorpecer y/o detener las actividades del héroe y sus aliados ((Sin que sus intenciones sean necesariamente hacer el mal.)). Encontramos esta asociación en infinidad de narraciones, explícitas como el villano que se enfrenta al protagonista espada en mano, o sutiles, como el risco en apariencia insalvable que solo el ingenio podrá superar.

La sombra piramidal entra en juego cuando las fronteras entre el antagonista y su séquito se desdibujan y ambos actúan como una fuerza unificada. En esta montaña virtual, el villano ocupa la cima y sus seguidores los distintos estratos que el autor utiliza para definir el viaje del héroe, siendo cada etapa del ascenso un episodio en su evolución.

Con esta premisa, no es de extrañar que el grueso de historias que apuestan por este formato las encontremos en el cómic, en especial en el manga, o en la industria del vídeo juego, donde la naturaleza episódica de la narración es más acentuada. El camino hacia ‘el enemigo final’ está sembrado de ‘jefes’ que ponen a prueba con sus habilidades al personaje jugador.

maldad piramidal
El Infierno de la Divina Comedia.

Quizá sea en las culturas orientales donde esta estructura resulta incombustible ((Con ejemplos como la serie Saint Seiya o la más reciente One Piece.)) y en donde encontramos las mutaciones más llamativas de la pirámide, pero recordemos que la fórmula no es nueva, como demuestran Los doce trabajos de Heracles, donde los designios de Euristeo son fases de una victoria moral sobre el regente de la Argólida. Muchos siglos después, la pirámide se manifestaría explícitamente en el descenso de Dante a los infiernos, o en el género de aventuras, con estructuras antagonistas tan marcadas como la constituida por el Cardenal Richelieu, el Conde de Rochefort y Milady de Winters, todos ellos rivales en mayor o menor medida del D’Artagnan de Dumas.

Respecto a las mutaciones de la pirámide, suelen adoptar la forma de cambios dramáticos en su jerarquía, cuando la mano derecha del villano le sobrevive o se suceden actos de traición que ponen patas arriba el esquema que dábamos por hecho. Las decisiones del héroe también juegan un papel importante. La transformación del adversario en aliado descubre en la cima de la pirámide a un mal mayor o a una necesidad que supera a la ideología. Adentrarse en la oscuridad ((Para algunos literal, para otros metáfora del mal o el desorden psíquico, donde los sentimientos de venganza son ideales para el desarrollo de estas líneas argumentales.)) también cuenta con secuelas, instaurando en el lugar del antagonista al héroe caído en desgracia (un Darth Vader como cualquier otro) o invirtiendo la dirección de la que mana la oscuridad y siendo la cúspide la luz a la que aspira un protagonista de moral ambigua ((Esto conecta con otra de mis recientes preocupaciones: la relación entre luz y oscuridad y hasta que punto la tradición cristiana ha afectado a mi forma de construir historias.)).

El que toda esta idea adopte una forma piramidal no es una casualidad ni se aleja del simbolismo heredado de tiempos faraónicos: la conexión entre el mundo terrenal y el celeste representado no solo por construcciones, también por accidentes geográficos (el Monte Olimpo, por ejemplo). Es en esas cumbres divinas donde se recompensa a los grandes, donde mora el sol ((Un astro unido tradicionalmente al héroe.)) ejecutor de la oscuridad que a su vez representa a penurias humanas como la enfermedad y la muerte.

La sombra piramidal es el triunfo de las narrativas verticales frente a las horizontales, el tiempo versus la atemporalidad, el presente y la leyenda.

Cabecera por Sebastià Giralt
Imagen interior por Internet Archive Book Images