Diseñar la cubierta de un libro autoeditado

El siguiente post de mi improvisada serie sobre autoedición gira en torno al diseño de la cubierta de tu libro. Dije en un artículo anterior que la maquetación del libro podía ser, hasta cierto punto, sencilla. La cubierta adquiere un cariz distinto.

Cómo diseñar la cubierta de un libro siendo un autodidacta

La clave para que tu cubierta luzca llamativa radica en la profesionalidad que pongas a la tarea. Entiendo que desconoces el oficio de diseñador pero que eres capaz de arremangarte y aprender ciertas nociones del Photoshop, InDesign o sus equivalentes gratuitos (que obtienen idénticos resultados).

Una vez invertido ese tiempo, ha llegado el momento de conceptualizar el trabajo. ¿Por dónde irán los tiros? ¿La cubierta reflejará el contenido del libro o el título, o no piensas darle al coco y simplemente quieres hacer de tu libro un objeto atractivo?

En ‘Follow this thread’, el diseño de Elena Giavaldi trabaja con el concepto de laberinto y el mito del hilo de Ariadna.

En todos los casos, tiene que existir coherencia. Si tu libro trata sobre relaciones familiares, recurre a elementos que evoquen familias. Si estas relaciones son agridulces, trabaja con colores fríos. Reduce a una mínima expresión los elementos que se pasearán por la cubierta y pronto tendrás dos o tres ideas fuertes con las que trabajar.

Eso sí, evita que sean más de dos o tres, pues un exceso de conceptos puede dañar el mensaje. Recuerda que eres un amateur. Deja la catedrales góticas a los profesionales.

Elementos que automáticamente harán tu cubierta más atractiva

Si por mucho que lees sobre teoría del diseño o del color, el resultado sigue apestando, apuesta por las imágenes.

Las fotografías nunca fallan. La industria literaria tira de ellas constantemente. Sí que es cierto que trabajan mucho sobre el collage de fotos, pero no debería preocuparte; con una foto vistosa y unas tipografías bien integradas, será suficiente.

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Ejemplo de fotografía e integración de la tipografía. Diseño de Rob Grom.

Rebusca por webs como Unsplash y otras tantas que trabajan con fotografías naturales y procesadas (los filtros cálidos que otorgan a las imágenes ese aire vintage que no pasa de moda). Además, la mayoría de estas fotos ya incluyen cierta narrativa que podrás explotar. Selecciónalas por temáticas y, una vez más, ten en consideración título y contenido.

El segundo elemento clave son las tipografías. Evita las que habitualmente empleas e invierte otra hora en seleccionar unas cuantas de repositorios como Dafont, Google Fonts, etc. El segundo es muy útil aunque incluya numerosas tipografías orientadas al diseño web (más que el editorial). No te olvides de escoger aquellas que incorporan acentos, por si quisieras emplearlas en notas de prensa o en tu página web de autor.

La parte de la integración de estos dos elementos es la más complicada de todas. Antes de enrollarme más, considera lo siguiente a la hora de diseñar la cubierta de un libro:

  • Escoge fotografías con marcados contrastes. Podrás aprovechar las zonas oscuras para ubicar tu nombre y el título de la obra.
  • Evita que el título parezca enganchado a la imagen con cambios de opacidad en las letras o la aplicación sutil de texturas que hermanen ambos niveles.
  • Ten en cuenta la temática del libro a la hora de seleccionar las tipografías. Algunas aluden inconscientemente a ciertos géneros.
diseñar la cubierta de un libro

La imagen que escojas puede hacer llorar de emoción o de miedo.

Y no tendrías que preocuparte de mucho más, salvo de aplicar el estilo que has decidido al lomo y a la contracubierta. Si la fotografía era apaisada, aprovéchala y que cubra por completo el libro. Eso sí, cuidado con el lomo; te interesa que el título esté bien visible.

En mi experiencia, abogo por un lomo de color blanco o un color claro en relación con los colores empleados en la cubierta. Evita el fondo negro, a no ser que la tipografía sea lo bastante llamativa como para contrastarlo. Tampoco trabajes con colores puros. En el caso del citado negro, bájale sutilmente el tono para que no cante tras la impresión.


Portada:  freddie marriage
Imágenes interiores: Mike Scheid y Tom Roberts en Unsplash

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