Cuando cuentas tu vida como un bloguero de la vieja escuela

Finalmente, tras evaluar distintos formatos de autoedición y, en especial, financiación, me arremangué a la vieja usanza y aposté por la también vieja expresión «yo me lo guiso, yo me lo como». Ahora, tras varias batallas con Photoshop, InDesign y toda la familia de programadores que aparecen cuando arrancas un programa de la suite de Adobe, puedo respirar hondo y anunciar que la edición de Varón de multiforme ingenio ha  finalizado.

Naturalmente, esto de venderse es una rueda, es Sísifo empujando la piedra sin saber cómo se empuja una piedra, una rutina de correos electrónicos, llamadas telefónicas y visitas a establecimientos a los que les ofreces un producto que en ningún momento han solicitado.

En cualquier caso, en esas ando, con una sección de puntos de distribución de la novela a punto de salir del horno y el WooCommerce listo para vender online el librillo que, para los que os pueda interesar, está disponible por el mismo precio que encontraréis en tiendas.

Y como otra de las claves de este invento llamado Internet es la generación de contenidos, en las próximas semanas desgranaré las distintas alegrías y dolores de cabeza que he vivido estas semanas.

Adjunto una foto de los libros tras salir de la imprenta, de los que también os hablaré pues llevan una onda muy crítica y combativa con el stablishment.

varón de multiforme ingenio bill jiménez

Por lo demás, recordaros que la novela se compra online en esta misma web, que sigue en Amazon (aunque no sé por cuánto tiempo) y que también disponéis de una página donde iré subiendo las librerías que, tan amablemente, han acogido este proyecto.

xoxo ((Nunca he acabado de entender qué significa esta combinación de letras. Abrazos y besos, dicen, pero me siguen pareciendo uno de esos dibujos en tres dimensiones que no le encuentras la tridimensionalidad por ninguna parte.))